René Araneda Largo, Presidente Vinos de Chile A.G

Mensaje del Presidente

 

Me gustaría compartir con ustedes una evaluación de lo que fue 2012 para la industria, periodo que todos sabemos ha estado marcado por un contexto de tipo de cambio y costos de producción que han puesto en riesgo la competitividad del sector. Para evidenciar esto, solo entre 2009 y 2012 el tipo de cambio cayó 13%, mismo tiempo en el que los costos de mano de obra, materia prima y energía crecieron un 20%, 70% y 80%, respectivamente.

Sin embargo, nuestra misión es trabajar en ámbitos que permitan contrarrestar, en parte, estos efectos y 2012 nos dio varios avances para destacar.

En primer lugar, el juicio por las salvaguardias en Brasil que puso en riesgo el comercio con un mercado que representa 100 millones de dólares para las exportaciones y que se vio amenazado por un contratiempo que podría haber durado hasta diez años. Gracias al trabajo coordinado con Direcon pudimos superar este obstáculo y sentar un precedente a nivel internacional sobre lo inconveniente de poner barreras al libre comercio.

En el ámbito internacional, superamos los 1.400 millones de dólares, con casi 50 millones de cajas, y crecimos un 3% en el precio promedio de los vinos sobre 40 dólares por caja, todo con especial énfasis en la diversificación de los mercados y la presencia en Asia. Pese a esto, el valor y volumen finalizaron el año planos, en parte, por el efecto compensatorio entre los mercados que mostraron dinamismo y otros muy decaídos, especialmente Estados Unidos y Reino Unido; a lo que se suma el efecto del fuerte crecimiento de los envíos de vinos a granel.

En el mercado interno, destacable resulta el desempeño de los vinos premium, con un 20% de participación en valor, lo que confirma la tendencia hacia el consumo de vinos de mayor precio en Chile. La aprobación del Plan 2020 Nacional en 2012 constituyó el primer esfuerzo asociativo para potenciar el mercado local, estrategia que este año tendrá importantes avances.

El capital humano dio importantes pasos, gracias a la aprobación del centro Certifica-Vino, que reforzará la labor de certificación que se viene realizando con éxito desde hace algunos años; lo mismo el Consejo de Habilidades para el Vino, convenio firmado durante la última Gala del Vino y que permitirá una mejor adecuación entre la oferta educacional del país y los requerimientos de la propia industria.

La investigación y desarrollo también tuvo buenas noticias, gracias a la creación del Consorcio I+D de Vinos de Chile, que consolida la asociatividad del sector y cuenta con más de 10.000 millones de financiamiento. Su meta es concretar proyectos que optimicen la cadena de producción del vino, principalmente en el mejoramiento genético del viñedo y la sustentabilidad, todos enfocados en la competitividad de la industria en un contexto internacional cada vez más exigente y consistente con nuestra meta hacia 2020 de convertirnos en el principal productor de vinos Premium, sustentables y diversos del Nuevo Mundo.

En 2013 focalizaremos nuestros esfuerzos gremiales en emparejar la cancha en materias regulatorias, lo que permitirá competir en condiciones similares al resto de los países; empezar a obtener los frutos de los proyectos del Consorcio I+D; el desarrollo de nuevos productos, entre ellos los espumantes; la implementación de las acciones promocionales del Plan 2020 nacional; el refuerzo de la imagen de Wines of Chile en el mundo; la ampliación del Código de Sustentabilidad; y la puesta en marcha de los organismos vinculados al capital humano, además de la elaboración del primer mapa de capital humano de la industria.